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Silvio Gil Restrepo

La sagrada liturgia de este domingo nos trae bellas lecturas bíblicas que deben seguir afianzando nuestra fe en un tópico muy especial, y este es, precisamente el tema de la fe cristiana en que hay una vida más allá de ésta vida. Tema que incluso a algunos muy religiosos, les cuesta admitir. Como nos lo cuenta por ejemplo el mismo evangelio de hoy, que nos dice que los saduceos -que era una secta judía de tiempos de Jesús, y que no creían en la resurrección de los muertos- y por eso precisamente le llevan este tema a Jesús, tal como lo narra el evangelio de hoy, en parte -como creían ellos, que podrían poner en aprietos al mismo Jesús. – Pero como siempre, la sabiduría y santidad de Jesús, les gana en perspicacia e inteligencia, y con su respuesta los pone en su sitio.

LECTURAS: 2 Mac.1-14; Ps.17; 2 Tes.2,1-17; Lc.20,27-38

 «Creemos en la Resurrección…»

«A aquellos a quienes Dios concede llegar a la vida futura y a la resurrección, no se casan. Pero es que tampoco pueden ya morir porque son como los ángeles e hijos de Dios, gracias a la resurrección… y que los muertos resucitan, lo indicó ya Moisés en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Él no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para El, todos ellos están vivos». De modo pues hermanos en la fe de Cristo, que, fiados en la misma palabra de Jesús, podemos tener la certeza de la futura inmortalidad, y que como lo dice nuestra misma fe cristiana en el Credo de los Apóstoles: «creemos en la resurrección de los muertos, y en la vida del mundo futuro. Amén». Y que así sea. ¡Amén!